Y si acaso alguien se atreviera a decir que es simple o quizá fácil, automáticamente lo refutaría con rabia. Como si la rabia viniera de la afirmación primera...
Será que me es imposible alejarme de las imágenes, por el sólo hecho de ser las más bellas que haya visto/protagonizado alguna vez, o por haberme levantado del suelo cuando toda idea de querer se me había desvanecido, o por cuidar cada detalle como no había nadie cuidado antes, y haber hecho que deje detrás de mí los defectos que tanto solían atormentarme...
Sublimes momentos fugaces, explotaban de enérgicos y de felicidad. Esas sonrisas que ponían los cachetes rojos, la sangre parecía hervir. La foto que saqué tantas veces en Constitución.
No es nada fácil... "¿y cómo hacemos?", preguntaste. Y yo todavía no sé qué responder.
martes, 26 de junio de 2012
martes, 29 de mayo de 2012
Llamémoslo: Martes.
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Te
ví, no juntabas margaritas del mantel ni nada por el estilo, sólo
resplandecías bajo el sol que se había dignado a salir, después de
dormir entre nubes grises casi por dos semanas. Fue fugaz el momento, el
reloj nos corre a todos en estos tiempos crueles y bancarios (aunque
suene redundante), pero te ví brillar, aún en tu cansancio laboral, en
el trajín de cuerpos zombies de la calle Florida.
Algo
cósmico hay en vos, que me llena de alegría al verte. Cierto es que no
puedo abrazarte creyéndote "mío", aún sintiendo la sinceridad en tus
abrazos. Cierto es, también, que a veces me invade la duda, y hasta un
poco de tristeza, pero suelo liberarme pronto: basta con sólo
escucharte.
No sé si está bien, si está mal, no sé hacia dónde va, pero hay tanto caos alrededor que un poco de amor, en la cuota que nos pueda tocar, puede ser un buen cable a tierra.
No sé si está bien, si está mal, no sé hacia dónde va, pero hay tanto caos alrededor que un poco de amor, en la cuota que nos pueda tocar, puede ser un buen cable a tierra.
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martes, 22 de mayo de 2012
Historias de tren y otros medios de transporte I
Ella miraba, babeándose, desesperada, saboreándose apetitosamente por el asiento que empezaba a desocuparse. El amague de quien ocupaba el lugar la hizo gesticular de manera desagradable. Desagradable calculadora, posó su dedo índice sobre su boca, como haciendo cuentas.
Estación Lanús. Aquella primera propietaria se levantó, abandonando el sucucho que guardaba la integridad de su trasero. Y la loca (como la mayoría de los pasajeros transportados diariamente) se abalanzó sobre la silla, dejando entremedio, ojos mochos, estómagos insertados en la espina dorsal, pies hechos pomada y demases...
Finalmente, se sentó.
Estación Lanús. Aquella primera propietaria se levantó, abandonando el sucucho que guardaba la integridad de su trasero. Y la loca (como la mayoría de los pasajeros transportados diariamente) se abalanzó sobre la silla, dejando entremedio, ojos mochos, estómagos insertados en la espina dorsal, pies hechos pomada y demases...
Finalmente, se sentó.
lunes, 21 de mayo de 2012
Entre la tierra y el cielo.
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El espacio entre la tierra y el cielo,
distancia, si se quiere, que nos media.
Permitir soñar, encontrar sonrisas,
reír hasta que la panza duela, llorar hasta que se hinche la cara.
Jugar de cualquier manera, correr hasta que la cintura muera,
ver en los ojos sanos al amor universal.
Quiero apretar a cada uno que me reencuentra con mi ser,
quiero estrujarlo para sentirlo sangre mía,
hermana, hermano del mundo,
es un sinfín de energías que me abarca por completo,
incluso cuando siento que no tengo fuerzas,
incluso cuando sólo quiero dormir,
porque sé que sólo despertaré por ellos.
El espacio entre la tierra y el cielo,
me une a vos mientras todos esos amores estén cerca.
Cuando el llanto me intercepte, estarán los brazos,
las palabras, las miradas que me levanten.
En el espacio entre la tierra y el cielo,
está todo lo que a vos me une,
aún en la distancia que nos separa.
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El espacio entre la tierra y el cielo,
distancia, si se quiere, que nos media.
Permitir soñar, encontrar sonrisas,
reír hasta que la panza duela, llorar hasta que se hinche la cara.
Jugar de cualquier manera, correr hasta que la cintura muera,
ver en los ojos sanos al amor universal.
Quiero apretar a cada uno que me reencuentra con mi ser,
quiero estrujarlo para sentirlo sangre mía,
hermana, hermano del mundo,
es un sinfín de energías que me abarca por completo,
incluso cuando siento que no tengo fuerzas,
incluso cuando sólo quiero dormir,
porque sé que sólo despertaré por ellos.
El espacio entre la tierra y el cielo,
me une a vos mientras todos esos amores estén cerca.
Cuando el llanto me intercepte, estarán los brazos,
las palabras, las miradas que me levanten.
En el espacio entre la tierra y el cielo,
está todo lo que a vos me une,
aún en la distancia que nos separa.
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martes, 15 de mayo de 2012
Cursilerías de lunes.
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¿Por qué tus ojos?
¿y por qué la sonrisa espontánea aparece en mi oscuridad?
Un baño de lava hirviendo, sábanas de piel,
ese es el clima perfecto.
Rosada, tan rosada se ha puesto, hasta casi un rojo carmín.
Es el turno de mis oídos murmurar en sí mismos,
cantándome una canción para dormir, para que el día empiece de nuevo,
porque al comienzo es cuándo, en general, más vivo.
-más vivo una extraña y dulce realidad-
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¿Por qué tus ojos?
¿y por qué la sonrisa espontánea aparece en mi oscuridad?
Un baño de lava hirviendo, sábanas de piel,
ese es el clima perfecto.
Rosada, tan rosada se ha puesto, hasta casi un rojo carmín.
Es el turno de mis oídos murmurar en sí mismos,
cantándome una canción para dormir, para que el día empiece de nuevo,
porque al comienzo es cuándo, en general, más vivo.
-más vivo una extraña y dulce realidad-
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jueves, 19 de abril de 2012
Cuando se cae.
Porque caer en el túnel de la incertidumbre tiene un largo recorrido, aunque más bien depende de la intensidad del sentimiento. Porque el amor es incertidumbre constante en cabezas como ésta, en realidades como aquella. Porque es placer puro, pero no mundano, esto de sentirse invadido y no querer despojarse. Y un manojo de redecillas mantiene conservado nuestro estado, como bolsa de almacén vieja que guarda un antiguo recibo de pago, casi nadie la nota.
Porque oprime y rasga interiores, pero en medio de las voces guturales del ser, suena una suave melodía que pone en momentánea calma al desquicio.
Porque esas dos palabras se me escaparon de los labios y quisiera no dejar de decirlas o, tal vez, no haberlas querido sentir nunca...o tal vez dejar de temer por haberlas sentido alguna vez de nuevo, ahora, y quién sabe por cuánto tiempo, y quién sabe en calidad de qué y cómo.
Cuando se cae, se llega tan profundo, que la profundidad misma abunda.
Porque oprime y rasga interiores, pero en medio de las voces guturales del ser, suena una suave melodía que pone en momentánea calma al desquicio.
Porque esas dos palabras se me escaparon de los labios y quisiera no dejar de decirlas o, tal vez, no haberlas querido sentir nunca...o tal vez dejar de temer por haberlas sentido alguna vez de nuevo, ahora, y quién sabe por cuánto tiempo, y quién sabe en calidad de qué y cómo.
Cuando se cae, se llega tan profundo, que la profundidad misma abunda.
sábado, 24 de marzo de 2012
Confesiones de Otoño.
Se dejaba ver un pequeño haz de luz rebotar en un rincón oscuro de una habitación deshabitada, aún pequeño impregnaba de energía cada espacio de ese lugar, y lo volvía claro.
Pronto, se grababa en fugaces disparos de imágenes eternas, y dejó ver que la eternidad sí existía.
Limitó reflexiones, modificó sensaciones, se volvió una delimitadora de emociones del más allá, no significando límites restrictivos sino, límites más bien gráficos, que dieran forma.
Se dejaba oír melodías, llenó de música el lugar que convivía con el caos sonoro, con pensamientos amorfos, gritando noche y día. Plagó de armonía lo que no tenía silencio.
Se dejaba recordar historias, tantas pasadas debajo de mi puente, y cada una que se ha ido a seguir por otros rumbos; y sin querer ni esperarlo, luz en mi ventana, música en mi cuarto, suavidad a mi alrededor, ternura ocupando mi espacio, dejando brotar la mía, temiendo y sin temer, fluyendo y volando sobre la ciudad de papel.
Si de alguna manera pudiera describir lo que en mí se ha despertado, algo de ello aquí pude plasmar, y tanto más… tanto más que no sabría cómo llamarlo. Tanto más que acá está esperando sin esperar J
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