No pretendo desmembrar pensamientos, no hay motivos para,
es el inevitable empujón inconsciente que nos lleva.
Perdiendo controles que podían tomarse, me pierdo,
y acuso a otros de poder hacerlo, pero ni siquiera ya está en mis manos.
Sé que aprieta un poco más cada noche,
y entre deseos de alcohol empieza a sonar tu nombre,
o al menos tu voz en el portero mental,
sé que aprieta esta noche de nuevo.
Hacia dónde va este aire? no lo sé, tampoco sé si quiero saberlo,
sólo veo que aumenta la velocidad del viento
y parece traer tormentas, parece que me vuelvo huracán
y me hundo en tinieblas rosadas.
Esperemos a que llegue el Pampero...
(o no)
-
domingo, 29 de enero de 2012
domingo, 22 de enero de 2012
Hoy y todos los días.
Zigzagueaba de esquina en esquina buscando recolectar lo que quedaba,
pasaba de historia en historia intentando clavar bandera.
Aún en trizas guardaba enteros.
Resbalaba entre pasados imperfectos volviéndolos intachables,
sucumbía en verdades catastróficas convirtiéndolas en manjares.
Aún en deshechos mantenía virtudes.
Y recuerdo tu rostro, tu risa, tu voz que golpeaba duro mi tímpano, recuerdo darle la espalda a ese malestar para seguir escuchándote.
Y recuerdo esos ratos de silencio profundo, donde casi nos oíamos los pensamientos, entre cebada y cebada, entre un "cómo te fue en el trabajo?", una simple pregunta a veces sin respuesta.
Recuerdo que no terminaras las frases, para yo completarlas con un "sí, te entiendo", recuerdo tus "mjh" asintiendo, y tus caras de pocas ganas. Recuerdo tus abrazos en la esquina.
Recuerdo mi necesidad de volverte materia para repetir esos momentos, recuerdo ese hueco inllenable.
Te recuerdo. Simplemente y todo eso.
.
pasaba de historia en historia intentando clavar bandera.
Aún en trizas guardaba enteros.
Resbalaba entre pasados imperfectos volviéndolos intachables,
sucumbía en verdades catastróficas convirtiéndolas en manjares.
Aún en deshechos mantenía virtudes.
Y recuerdo tu rostro, tu risa, tu voz que golpeaba duro mi tímpano, recuerdo darle la espalda a ese malestar para seguir escuchándote.
Y recuerdo esos ratos de silencio profundo, donde casi nos oíamos los pensamientos, entre cebada y cebada, entre un "cómo te fue en el trabajo?", una simple pregunta a veces sin respuesta.
Recuerdo que no terminaras las frases, para yo completarlas con un "sí, te entiendo", recuerdo tus "mjh" asintiendo, y tus caras de pocas ganas. Recuerdo tus abrazos en la esquina.
Recuerdo mi necesidad de volverte materia para repetir esos momentos, recuerdo ese hueco inllenable.
Te recuerdo. Simplemente y todo eso.
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domingo, 8 de enero de 2012
.//.
No desperté ni morí,
no entreví ni soñé,
cuentos de hadas,
cuentos de nada y todo.
Luz entre vos y yo
y el mundo que parece perecer,
aislamos la eléctrica devastación
sólo para florecer.
Aún remuevo números vacíos
y rincones telaránicos.
Con menor frecuencia se apaga mi calma
mayores estados de sinceridad.
Limpia la montaña desprolija,
muestra de una verdad.
Aceptación pura,
no es sano renegar.
Plácido domingo,
plácido entre alegría y nostalgia.
Toda la vida 25 y medio presente
la brújula hacia allí apuntará.
.
no entreví ni soñé,
cuentos de hadas,
cuentos de nada y todo.
Luz entre vos y yo
y el mundo que parece perecer,
aislamos la eléctrica devastación
sólo para florecer.
Aún remuevo números vacíos
y rincones telaránicos.
Con menor frecuencia se apaga mi calma
mayores estados de sinceridad.
Limpia la montaña desprolija,
muestra de una verdad.
Aceptación pura,
no es sano renegar.
Plácido domingo,
plácido entre alegría y nostalgia.
Toda la vida 25 y medio presente
la brújula hacia allí apuntará.
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