Zigzagueaba de esquina en esquina buscando recolectar lo que quedaba,
pasaba de historia en historia intentando clavar bandera.
Aún en trizas guardaba enteros.
Resbalaba entre pasados imperfectos volviéndolos intachables,
sucumbía en verdades catastróficas convirtiéndolas en manjares.
Aún en deshechos mantenía virtudes.
Y recuerdo tu rostro, tu risa, tu voz que golpeaba duro mi tímpano, recuerdo darle la espalda a ese malestar para seguir escuchándote.
Y recuerdo esos ratos de silencio profundo, donde casi nos oíamos los pensamientos, entre cebada y cebada, entre un "cómo te fue en el trabajo?", una simple pregunta a veces sin respuesta.
Recuerdo que no terminaras las frases, para yo completarlas con un "sí, te entiendo", recuerdo tus "mjh" asintiendo, y tus caras de pocas ganas. Recuerdo tus abrazos en la esquina.
Recuerdo mi necesidad de volverte materia para repetir esos momentos, recuerdo ese hueco inllenable.
Te recuerdo. Simplemente y todo eso.
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Creo que el hecho de mantener los sentimientos en la superficie es algo muy valioso, quizás sea un lugar donde las cosas se pueden confundir muchas veces, pero hay realidades que no se conocen todavía.
ResponderEliminarMe gustaría poder decirte hoy alguna palabra celeste...
Te quiero mucho.
Hasta pronto amiga mía!
Despuès de decirme que te gustaría decirme alguna palabra celeste hoy, dijiste una frase celeste...
ResponderEliminarYo también te quiero mucho amigo de mi corazón!
Gracias.