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Cómo no intentar soltar mis recuerdos en las manos del
olvido?
Pero la resistencia se apropia de mi voluntad, cada minuto
mi inconsciente saca la piel a flote...
En pocas noches, que logran ser suficientes para
desarmar,
las bocas fusionaron el sentimiento y casi imposible se hizo
separarlas.
No podría ser capaz de afirmar que alguna vez haya sucedido
algo igual.
Esponjas rosadas, enrojecidas de ardor.
El fuego, que las tinieblas no consume,
se desarrolló plenamente sin horarios, sin futuros ni
pasados.
Hoy no presente.
Dejar que no brote una gota de algún lagrimal,
es querer evitar lo inevitable.
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(ya, ya, ya)
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