El vino de tus sueños bebí,
en un bosque de niebla condensada me dormí,
a la luna de Júpiter me escapé,
allí estos pequeños versos te escribí.
Con mis pies te sentí,
vibrante y urgentada, percibí
que pedías volviera por vos,
y te salvara de una mente ruin.
Vos que me das oxígeno,
y de comer, de tomar y dejar,
que me das sostén y hogar
juro, no te vuelvo a abandonar.
Comprendé mi corazón,
por momentos se vuelve piedra y no hay perdón,
si es que me fui, fue sólo por mí,
ya he vuelto para curarte del dolor.
Santa, pura, pero herida,
a veces parece que actuaras con rencor,
no es para menos, te hemos descuidado,
tal vez aún estemos a tiempo de enmendar el error.
Te oí, te vi,
Pedías volviera por vos,
Tranquila, ya estoy aquí
he venido a calmar tu dolor.
Hermosas palabras amiga, tan cargadas de sentimientos y de armonía. Me gusta mucho como escribís, es admirable!
ResponderEliminarTe quiero mucho!
Amigo, me encanta que pases. Gracias por tus palabras. Te quiero mucho!
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