Con los brazos rotos trato de acercarle mis manos al mundo, intento abrazar el futuro que no conozco. Hay ojos que se entierran en el alma para hacerla llorar un rato, para quebrarla por momentos. Luego, se levanta la cabeza y se sigue adelante, como siempre, como en todo.
Hay una felicidad que contempla mi corazón, a pesar de todo, soy feliz incluso en la desdicha de la pérdida inesperada, del alejamiento voluntario, de la cotidianeidad del viaje en subte...A pesar de todo entiendo, aunque a veces pese un poco lo otro, se puede ser Feliz cuando se es feliz con uno mismo.
Cuanta verdad amiga...
ResponderEliminarTuve que recapitular bastante, estuve a mil estos días, veo que plasmaste muchas cosas en este papel binario, esta buenísimo que te expreses así.
Hasta luego!
Amigo, gracias por pasar, por leer y comentar.
ResponderEliminarTe quiero!
No busques la felicidad afuera si no la buscaste antes dentro. Comparto absolutamente (menos lo de subte porque no lo uso jajaja)
ResponderEliminarSigilosa se acerca, sin notarlo ella entra, no consigues verla, sin embargo ella toma asiento y te espera...
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