adormecés mis sentidos.
Noche un tanto fría, un tanto áspera
tu licor endulza mi oído derecho.
Témpera amarillenta
parece luz esbelta detrás de la puerta
la que conduce a la cama
para soñar cosas inciertas.
Dorada tinta influyente
que no puedo decirte que no,
te encontraré en el fin
verás mi muerte.
Bello encaje de vestido envolvente,
retazo de polvo, envejecido puente;
me cruzás, te cruzo,
me ves a un lado, inerte.
Precipitada caés
a mi esófago, a mi mente
quebrada, adormecida,
estado poco consciente.
Quemada la lágrima,
quemada la barba,
quemada la foto,
como papel roído por ratas.
Lechuza de calle del centro
quien te encuentra, se mantiene inquieto.
Escoba de paja, barre los deshechos
de vida febril, alborotada.
Cuál es el final, yo no lo encuentro.
Un punto en la oración, las tildes en las íes.
Ensayando una estrategia,
cretino sábado de secos jazmines.
Me bebes tú, inconsciente de la desdicha, de la hiel que recubre tu mente.
ResponderEliminarLabios, eternos deseosos de mi.
Ansiosos ante una lívida gota que escabulle de mi esencia.
Tus manos volátiles me encuentran, me llevan hacia ti para desenlazar en tu decrépito recuerdo.
fijate cual de los dos esta bien, porque no se si queda bien amarga y hiel, ya que serian sinónimos prácticamente!
ResponderEliminarPerverso demonio deposita sobre mi, azul ira que desarma mi alma.
ResponderEliminarSilencios, vacíos y quietos en mi mente me perturban, aclaman por ella. A su llegada una festín de bienvenida... pensamientos ocultos en el fondo de los latidos, fluyen ante su arribo y allí despegan sus alas, para recorrer aquel camino hacia libertad, una vez afuera, entre los sonidos de la naturaleza, el cuerpo desvanece agradecido de haber podido liberar tal opresión.
Boluda, son buenísimos!! Creo que queda mejor el que dice sólo "hiel".
ResponderEliminarHacete un blog, es realmente bueno lo que escribís!!
entonces si podes borra el otro queda mal jijiji
ResponderEliminarche bolu fijate q me comí un par de palabras!
ResponderEliminarPerverso demonio deposita sobre mi, azul ira que desarma mi alma.
Silencios, vacíos y quietos en mi mente me perturban, aclaman por ella. A su llegada un festín de bienvenida... pensamientos ocultos en el fondo de los latidos, fluyen ante su arribo y allí despegan sus alas, para recorrer aquel camino hacia la libertad, una vez afuera, entre los sonidos de la naturaleza, el cuerpo desvanece agradecido de haber podido liberar tal opresión.
Listo arreglado!
Melissa hacete un blog!!!!!!
ResponderEliminarjajaja no da gisi!
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