lunes, 21 de mayo de 2012

Entre la tierra y el cielo.

.


El espacio entre la tierra y el cielo,
distancia, si se quiere, que nos media.


Permitir soñar, encontrar sonrisas,
reír hasta que la panza duela, llorar hasta que se hinche la cara.
Jugar de cualquier manera, correr hasta que la cintura muera,
ver en los ojos sanos al amor universal.


Quiero apretar a cada uno que me reencuentra con mi ser,
quiero estrujarlo para sentirlo sangre mía,
hermana, hermano del mundo,
es un sinfín de energías que me abarca por completo,
incluso cuando siento que no tengo fuerzas,
incluso cuando sólo quiero dormir, 
porque sé que sólo despertaré por ellos.


El espacio entre la tierra y el cielo,
me une a vos mientras todos esos amores estén cerca.
Cuando el llanto me intercepte, estarán los brazos,
las palabras, las miradas que me levanten.
En el espacio entre la tierra y el cielo,
está todo lo que a vos me une,
aún en la distancia que nos separa.


.

martes, 15 de mayo de 2012

Cursilerías de lunes.

.

¿Por qué tus ojos?
¿y por qué la sonrisa espontánea aparece en mi oscuridad?
Un baño de lava hirviendo, sábanas de piel,
ese es el clima perfecto.
Rosada, tan rosada se ha puesto, hasta casi un rojo carmín.
Es el turno de mis oídos murmurar en sí mismos,
cantándome una canción para dormir, para que el día empiece de nuevo,
porque al comienzo es cuándo, en general, más vivo.
-más vivo una extraña y dulce realidad-

.

jueves, 19 de abril de 2012

Cuando se cae.

Porque caer en el túnel de la incertidumbre tiene un largo recorrido, aunque más bien depende de la intensidad del sentimiento. Porque el amor es incertidumbre constante en cabezas como ésta, en realidades como aquella. Porque es placer puro, pero no mundano, esto de sentirse invadido y no querer despojarse. Y un manojo de redecillas mantiene conservado nuestro estado, como bolsa de almacén vieja que guarda un antiguo recibo de pago, casi nadie la nota.
Porque oprime y rasga interiores, pero en medio de las voces guturales del ser, suena una suave melodía que pone en momentánea calma al desquicio.
Porque esas dos palabras se me escaparon de los labios y quisiera no dejar de decirlas o, tal vez, no haberlas querido sentir nunca...o tal vez dejar de temer por haberlas sentido alguna vez de nuevo, ahora, y quién sabe por cuánto tiempo, y quién sabe en calidad de qué y cómo.

Cuando se cae, se llega tan profundo, que la profundidad misma abunda.

sábado, 24 de marzo de 2012

Confesiones de Otoño.

Se dejaba ver un pequeño haz de luz rebotar en un rincón oscuro de una habitación deshabitada, aún pequeño impregnaba de energía cada espacio de ese lugar, y lo volvía claro.

Pronto, se grababa en fugaces disparos de imágenes eternas,  y dejó ver que la eternidad sí existía.

Limitó reflexiones, modificó sensaciones, se volvió una delimitadora de emociones del más allá, no significando límites restrictivos sino, límites más bien gráficos, que dieran forma.

Se dejaba oír melodías, llenó de música el lugar que convivía con el caos sonoro, con pensamientos amorfos, gritando noche y día. Plagó de armonía lo que no tenía silencio.

Se dejaba recordar historias, tantas pasadas debajo de mi puente, y cada una que se ha ido a seguir por otros rumbos; y sin querer ni esperarlo, luz en mi ventana, música en mi cuarto, suavidad a mi alrededor, ternura ocupando mi espacio, dejando brotar la mía, temiendo y sin temer, fluyendo y volando sobre la ciudad de papel.

Si de alguna manera pudiera describir lo que en mí se ha despertado, algo de ello aquí pude plasmar, y tanto más… tanto más que no sabría cómo llamarlo. Tanto más que acá está esperando sin esperar J



domingo, 11 de marzo de 2012

Diálogo (o lo que sea)

Te molesta si me acerco un poco más?
Tal vez este medio sea un buen espacio donde puedas encontrarme,
tal vez sea una buena manera de decirte lo que en otros momentos no me animo.
Y te molesta si me río sin algún motivo coherente?
es que la coherencia, algunas veces, no me divierte.
Y qué tal si te miro cuando no estás viéndome?
Ah, seguro eso no lo notaste todavía...
no importa, ya vas conociéndome.
Y si te envío algún mensaje un poco dulzón?
no quiero empalagarte, ni empalagarme,
yo ya encontré mi sabor preferido.
Já, hasta parece tonta esta conversación,
lo es, también, porque es sólo conmigo,
y ahora con vos y con el mundo.
Pero igual, pocos saben que miro a esos ojos,
y yo no sé qué pensarás cuando esto leas,
pero sí sé lo que pienso ahora mismo...
adiviná qué es...


"Somos cómplices los dos"

domingo, 4 de marzo de 2012

Algunos "a veces"

No queda más que permanecer y pertenecer.
Nos dormimos en áticos de sueños blancos, y despertamos en realidades exigentes. A veces contamos el tiempo desesperados, y desesperadamente éste se va perdiendo. A veces siento que no alcanza, y que todo lo que hago se desvanece en segundos de vapor. A veces siento que con nada me quedo, pero otras veces que todo lo que necesito lo tengo en la palma de mi alma, acá mismo.
Mientras seguimos, hay alguien que nos acecha, pero pocas veces lo notamos. A veces se complica cuando sí siento su presencia, y no puedo distraer mi pensamiento con otras cosas. Es entonces cuando todas las cosas parecen en vano.
Respirar profundo, ignorar el punto final de todos, y a todos los puntos finales que solemos vivenciar -vivir en opuesto-
A veces siento que no alcanza, el tiempo se transporta tan fugazmente que, incluso en oportunidades, olvido mirar tus(todos) ojos.
A veces siento...Siempre siento, a veces sentir es más complicado de lo que parece. (Pero sé que en realidad, todo es más fácil de lo que se piensa...Contradicciones impuestas por la mente que todo lo siente y todo lo razona)

sábado, 3 de marzo de 2012

Soltando la cuerda...

Es necesario confesar
o al menos dejarte ver
espacios que, poco a poco, se llenan
y dudas que se despejan.

Aún creyendo no recuperar la fe,
casi como una especie de ángel,
empezás a embellecer antiguas heridas,
que hasta hace poco, todavía sangraban.

Por más que intente darle la espalda,
allí llegan compensaciones pomposas,
y una lluvia de tierno rocío
refresca una cabeza atormentada.

Y luego de un tubazo, en graves tonos,
retorno a pie, pero casi sin tocar el suelo.
Luego de miradas escurridizas,
pierdo el sentido de mi contexto.

Mañanas inolvidables,
momentos fugaces que se graban en la memoria.
No sé cuanto tiempo habrá de sobrevivir la dulce historia,
pero sé que no culminará esta noche..