El cuerpo se da vuelta, cambia la cabeza, y la
suma no da igual, ya no.
Contar estrellas, imaginarlos en alguna, dejar
que el viento traiga sus aromas.
Pierdo la noción de la realidad, sigo,
pareciera que nada haya cambiado, pero sí.
Ver la luna, cantarle poesía, y se registra
las sonrisas de cada uno.
Las anécdotas se cuentan, invade mi corazón
los momentos compartidos.
Soñar el agua, sentir que el mar los llevó a
la otra costa.
Pequeños gestos, voces, timbran mi alarma
conectada al No Olvido.
Al cielo pedirle un instante más, y que
aguarde luego para el reencuentro.
Lágrimas que caen y caerán, ausencias que no
se llenan, ese espacio vacío en el físico
presente.
Abrazar lo que nos une, ellos, dos hombres
distintos, pero tan importantes de igual
manera.
Pegando fuerte en el medio del pecho cuando la
conciencia cae.
Las ausencias más difíciles de llevar, no
vuelven, porque nos tocará luego...Tener que
ir.
.
Aprender del legado que nos dejaron, seguir y esperar...
ResponderEliminarHermosas palabras. Ya lo había leido pero por alguna razón no escribí antes. Algo que pienso desde hace un tiempo y que ahora recién se me escurre de la mente es: La vida esta delimitada por el tiempo, la existencia en cambio, no.
ResponderEliminarEsos saltos de renglón serán adrede?
Espero leerte pronto.
Te quiere, tu amigo.
"La vida esta delimitada por el tiempo, la existencia en cambio, no."
ResponderEliminarGracias amigo, gracias.
Te quiero.